Un día alcé mis ojos llenos de lágrimas, hacia el cielo, buscando tan solo una respuesta a la razón de mis lágrimas... En ese momento vi un arcoiris esfumándose del cielo, iluminado por unos penetrantes rayos de sol en pleno día... Mis lágrimas no me permitían ver con claridad aquella escena tan especial...
En tan solo un momento, el arcoiris se iría.. En seguida, limpié mis ojos, olvidándome completamente de todo... quería estar presente en mis cinco sentidos para grabar en mi mente, aquella gran escena que estaba desarrollándose, justo sobre mi... tal vez a mucho metros o millas de distancia!!! Eso no importaba.
Los siete colores fueron desapareciendo, uno a uno.. como pequeñas ráfagas de viento, difuminandose, uno sobre otro... transformándose en luz blanca, tal como es la luz que los acompañaba, la del sol.
Entonces me pregunté, si quizá, el arcoiris era una pequeña desmembración de la luz de nuestra gran estrella, el sol?... No lo sé.. tal vez, de ese fenómeno no aprendí nada, pero de lo que si me di cuenta es de que cualquiera que sea el problema que tengamos y cualquiera que sea la razón de nuestras lágrimas, no se puede comparar con la tranquilidad y las señales verdaderas de armonía y amor que incomparablemente te puede dar la naturaleza... A veces pienso que en realidad existen las señales naturales del mundo que nos rodea, esa señal fue un "deja de opacar tu mirada al mundo, ahogándote con tus propias lágrimas y excluiéndote de las maravillas que el mundo a tu alredor tiene para ti"...
Que también, tal vez no podamos ver las grandezas en lo más insignificante, tan solo porque nosotros no nos lo permitimos...
Por eso y muchas cosas más:
Gracias Dios!
FANTASTICO
ResponderEliminarDefinitivamente increíble, tan real y tan cierto. Muchas veces nos damos cuenta que somos una pequeña partícula en el aire, impregnada en la tierra, nos volvemos tan egocéntricos, tan vagos, tan serenos con nuestra propia vida. Y no nos damos cuenta que una inmensidad nos acompaña, LA NATURALEZA.
ResponderEliminarTu escrito me encanta, mejor amiga, ese don que tienes para impregnar en palabras tu mente y pensamientos es maravillosa!